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Dioses y Diosas

Mangar-Kunjer-Kunja

Arrernte Dios Creador

Un Dios creador de lagartos

En la mitología de los pueblos Arrernte del centro de Australia, Mangar-Kunjer-Kunja es el dios creador responsable de la formación de la humanidad. Su figura, la de un lagarto gigantesco, lo sitúa dentro de la cosmología animal que caracteriza muchas deidades aborígenes australianas.

Según la tradición, en el principio la humanidad no existía como ahora la conocemos. Los hombres y las mujeres estaban condensados en un único bulto de madera, una masa sin forma que carecía de vida propia. Fue Mangar-Kunjer-Kunja quien, dotado de sabiduría creadora, tomó un cuchillo en sus garras de lagarto y procedió a separar a los humanos del tronco original. Con este acto primordial, dividió la masa compacta en individuos distintos, dotándola de multiplicidad donde antes había unidad.

Pero la tarea de Mangar-Kunjer-Kunja no terminó con la simple separación de cuerpos. Como artesano divino, procedió a tallar los rasgos faciales de cada ser humano. Con precisión de escultor, grabó orejas para que pudieran escuchar el mundo, bocas para que pudieran hablar y comer, narices para que respiraran. Cada marca que dejaba era un acto de creación deliberada, transformando la madera bruta en seres completos y funcionales.

Esta narrativa de creación refleja la comprensión que los Arrernte tenían de la artesanía y la transformación. El acto de tallar, de dar forma, de esculpir es presentado como el acto creativo supremo. Mangar-Kunjer-Kunja no simplemente conjura a los humanos de la nada, sino que los trabaja, los modela, los perfecciona con herramientas. Su naturaleza de lagarto gigante es significativa, pues conecta el acto de creación humana con el reino animal, recordando a los pueblos Arrernte su lugar dentro de la red más amplia de la existencia.

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