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Dioses y Diosas

Tjati

Criatura fabulosa aborigen australiana

El lagarto rojo de Ayer

También conocido como Tatiya, Tatji.

En la mitología de los pueblos aborígenes australianos, Tjati —también conocido como Tatiya o Tatji— es una criatura legendaria identificada como un lagarto rojo. Su historia está inextricablemente ligada al lugar sagrado de Uluru, el monolito rojo que se alza como referencia fundamental en el paisaje australiano.

Tjati era un cazador dotado de habilidades en el manejo de las armas tradicionales. Su instrumento de predilección era el bumerán, el bastón de caza curvo que, lanzado con precisión, podía volver al cazador después de golpear a su presa. Un día, en las cercanías de Uluru, Tjati se disponía a cazar y lanzó su bumerán con la intención habitual: que golpease su presa y regresase. Sin embargo, en esta ocasión algo salió mal. El bumerán se atascó en la roca de Uluru, quedando atrapado en sus grietas y salientes.

Para Tjati, esta fue una calamidad. Obsesionado con recuperar su bumerán, se dedicó a intentar extraerlo de la roca. Una y otra vez probó diferentes métodos: saltaba, trepaba, utilizaba ramitas para intentar alcanzarlo. Pero la roca de Uluru se mantenía inflexible. El bumerán permanecía atrapado, fuera de su alcance. La frustración se convirtió en obsesión. Tjati no podía abandonar su búsqueda. Instaló una cueva cerca de Uluru para permanecer cerca de su presa, esperando quizás un momento en que pudiese recuperar su arma.

Pero los días se convirtieron en semanas, y las semanas en meses. La obsesión le impidió buscar alimento. Gradualmente, la inanición lo debilitó. Finalmente, en la cueva que había ocupado mientras perseguía su imposible objetivo, Tjati murió. Su cuerpo quedó en Uluru, convirtiéndose en parte del paisaje legendario. Sus restos permanecen allí, testimonio mineral de la obstinación de un cazador que no pudo soltar su apego a una herramienta perdida.

Otra ficha al azar