Dios creador del pueblo ibo
También conocido como Chukuru, Chukwu, Chukwuabiama.
Chuku es la deidad creadora suprema en la mitología del pueblo igbo de Nigeria, un dios cuya importancia en la cosmovisión igbo es prácticamente absoluta. Desde las profundidades del cielo primordial, Chuku reflexionaba sobre la naturaleza del universo cuando, en un momento de inspiración creadora, generó a Ale, la Madre Tierra, una diosa de fertilidad extraordinaria cuya capacidad procreativa permitiría que la vida floreciera sin fin.
La unión de Chuku y Ale fue fecunda: de ella emergió toda la vida terrestre. Satisfecho con su obra, Chuku concedió a la humanidad un regalo extraordinario: la inmortalidad. Decretó que cualquier humano que cayera muerto debía ser depositado en el regazo de la Madre Tierra y cubierto de cenizas, tras lo cual experimentaría una rápida resurrección y volvería a la vida. Este sistema permitiría a la raza humana existir eternamente, en un ciclo de muerte aparente y renovación constante.
Sin embargo, Chuku eligió comunicar esta verdad crucial a través de un método desafortunado: envió un mensajero que resultó ser una oveja. La oveja, en su trayecto hacia los humanos, deformó el mensaje: en lugar de enseñar que los muertos debían ser enterrados para resucitar, transmitió la idea de que debían ser quemados hasta convertirse en cenizas y cubiertos con tierra madre para lograr la resurrección. Los humanos, siguiendo estas instrucciones erróneas, cremaban a sus muertos, perdiendo así la inmortalidad que Chuku les había generosamente otorgado.