Héroe legendario Kid y Outwitter de la muerte
Dubiaku es el héroe legendario ashanti cuya astucia lo enfrentó incluso contra la mismísima Muerte. Cuando su madre, exhausta por la tarea de criar a once hijos sin ayuda, rogó a los dioses por auxilio, estos respondieron con una prueba: enviaron a la Muerte para que se llevara a los niños. Pero Dubiaku, el menor y más ingenioso de todos ellos, tenía otros planes.
Esa fatídica noche, cuando la Muerte se presentó en la casa como niñera, Dubiaku la entretuvo con trucos y juegos, manteniéndola despierta más allá de toda razón, ofreciéndole dulces y bocadillos, exigiendo historias y canciones. La Muerte, abrumada por la energía incesante del muchacho, acabó golpeándose la cabeza en frustración contra un árbol. En su confusión y dolor, Dubiaku llevó a cabo su verdadero plan: intercambió a sus hermanos por los propios hijos de la Muerte, ocultando a los once en un árbol cercano.
Cuando la Muerte regresó, hambrienta y de mal genio, devoró sin remordimiento lo que creyó eran sus presas. Solo después, demasiado tarde, descubrió su error. Furioso, persiguió a Dubiaku y sus hermanos, que huyeron hacia el río Agua de la Vida. Mientras escapaban, Dubiaku lanzó agua sobre sus hermanos caídos, resucitándolos milagrosamente. Cuando la Muerte lo alcanzó, Dubiaku ya había cruzado el río, donde su ingenio lo convirtió en piedra para evitar el hechizo final de la Muerte.
La historia de Dubiaku ejemplifica el ingenio ashanti como arma contra la fatalidad. Su victoria no fue de fuerza bruta, sino de inteligencia y audacia, mostrando que incluso la Muerte puede ser engañada por quien piensa rápido y actúa con resolución.