Dios supremo de la vida, la muerte y la renovación estacional
También conocido como Gauna, Gaunab.
Gamab es el dios supremo de la vida, la muerte y la renovación estacional en la mitología de los pueblos xhosa y khoikhoi del sur de África. Vive en el cielo donde desde su trono ejerce control absoluto sobre el destino de la humanidad, decidiendo quién vive y quién muere, y regulando los ciclos de la naturaleza que sustentan a los mortales.
Cuando llega el momento predestinado para que un mortal abandone la vida, Gamab toma su arco y dispara una flecha celeste que derriba al condenado. Esta no es una muerte violenta o vergonzosa, sino un acto de justicia divina. Los xhosa y khoikhoi consideran que Gamab conoce exactamente cuándo se ha completado la vida de cada persona, y su flecha es simplemente la ejecución de lo que ya estaba escrito en el tejido del destino.
En el cielo, Gamab mantiene su propio reino y su propio pueblo de seres divinos. En torno a un fuego ritual eterno, su comunidad celestial se reúne. Cuando un nuevo espíritu llega a este reino después de la muerte, Gamab actúa como anfitrión generoso, ofreciendo al recién llegado un cuenco de grasa líquida como gesto de bienvenida a su nuevo estado de existencia.
La posición de Gamab en la cosmología sur-africana es constantemente amenazada por su gran enemigo, el malvado Gaunab, quien intenta destruir todo lo que Gamab sostiene. Afortunadamente, Gamab no lucha solo: el poderoso Tsui-goab, otro dios benevolente, lo apoya en su batalla eterna contra las fuerzas del caos y la maldad. Esta eterna lucha entre Gamab y Gaunab representa el conflicto perpetuo entre el orden y el caos en la naturaleza.