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Dioses y Diosas

Ogo

Dios del Caos Dogón

Horroroso Dios Tramposo Dogón

Ogo es una creación de Amma, el dios creador dogón, pero una creación fatalmente defectuosa y pervertida. A diferencia de otros seres divinos que surgieron bien formados y virtuosos del huevo cósmico, Ogo emergió como una criatura deformada cuya naturaleza estaba predestinada al caos. Su crianza fue problemática, su desarrollo marcado por perturbaciones que lo corrompieron desde su más temprana existencia, generando en él una disposición irremediable hacia la transgresión y la confusión.

Ogo protagonizó un acto de rebelión cósmica de consecuencias incalculables: escapó del huevo cósmico primordial llevándose consigo la segunda yema, buscando en su interior a su hermana gemela Yasigi, a quien creía oculta en ella. Yasigi no estaba allí; Amma la había puesto bajo el cuidado de los gemelos Nommo. Frustrado y poseyendo una yema enorme que no sabía cómo manejar, Ogo intentó aparease con ella para crear su propio mundo rebelde. Pero la yema se solidificó, endureciéndose en una tierra árida, seca y polvorosa incapaz de sustentar vida alguna.

El acto más grave de Ogo fue su intento de unión incestuosa con la Madre Tierra misma, un acto que amenazaba con destruir la estabilidad de toda la creación introduciendo impureza e esterilidad. Amma actuó entonces de forma decisiva: sacrificó a uno de los Nommos para restaurar el orden y luego transformó a Ogo, metamorfoseándolo en Yurugu, el Zorro Pálido, condenándolo a vagar eternamente en los áridos matorrales amarillos como castigo por su rebelión cósmica. Así Ogo se convirtió en símbolo de todo lo que perturba el orden establecido.

Otra ficha al azar