Deidad Padrino firme pero justa
También conocido como Wuona, Wuonji, Wuonkwere, Wuonoru.
Were es el dios de los luo, pueblo de Kenia y Uganda. Aunque adopta varios nombres según la región y el contexto —Wuona, Wuonji, Wuonkwere, Wuonoru— todos se refieren a la misma divinidad, una entidad paternal y protectora cuyo carácter se define más por la constancia que por la espectacularidad.
En contraste con muchos dioses de otras tradiciones que se caracterizan por actos violentos o temperamentales, Were es fundamentalmente un dios accesible. Escucha las canciones de alabanza de sus devotos, acepta con benevolencia los sacrificios ofrecidos, y responde a las oraciones formuladas con sinceridad. Posee el tipo de carácter que seduce mediante la seducción, que se deja persuadir por los encantos de la devoción genuina. No es un dios que demande castigos desproporcionados ni que guarde rencor eternamente.
Los luo lo veneraban como una divinidad sólida, fiable, casi predecible en su bondad paternal. A diferencia de dioses más complejos o caprichosos, Were mantiene una consistencia que permite a los mortales confiar en él. Es el tipo de deidad que premia la devoción constante y la conducta recta, aunque sin entrometerse demasiado en los asuntos humanos.
Sin embargo, incluso la bondad de Were tiene límites. Bajo su naturaleza comprensiva existe una capacidad latente para la disciplina divina cuando es absolutamente necesaria. Los relatos mitológicos indican que en su palacio celestial, detrás de la puerta del cielo, cuelga un rayo que la divinidad no duda en usar contra aquellos que abusan deliberadamente de su indulgencia. Esta advertencia silenciosa mantiene el equilibrio: Were es benevolente, pero no es blando. Su justicia puede ser lenta en llegar, pero cuando llega, es fulminante.