Diosa de la compasión y los cuidados
También conocida como Guan Yin, Guanshiyin, Gun-Yam, Kuan-Yin, Kwan-Yin, Kwun-Yam.
Guanyin es probablemente la diosa más venerada en toda China y Asia Oriental, y es también una de las manifestaciones más sofisticadas del concepto budista de compasión infinita. Originalmente era Avalokitesvara en la tradición india, un Bodhisattva de género masculino, pero durante su viaje hacia Oriente y su absorción en la cultura china, se transformó en una deidad fundamentalmente femenina. No es una coincidencia ni un error de traducción. Es una comprensión de que la compasión tiene más resonancia cuando se expresa a través de la forma femenina.
La historia de Guanyin es una de las más inspiradoras en toda la mitología budista. Había alcanzado la Iluminación después de incalculables vidas de práctica espiritual. Se encontraba en el umbral del Nirvana final, a punto de entrar en esa extinción serena de todo deseo y sufrimiento. Pero en ese momento supremo, cuando estaba a solo un paso de la paz eterna, escuchó algo que lo detuvo: los gritos de millones de almas sufrientes en la Tierra, sin salvación, sin esperanza, sin guía. Su corazón fue tocado por una compasión tan profunda que hizo un voto radical: no descansaría, no entraría en el Nirvana, hasta que cada alma sin salvación hubiera sido elevada a la iluminación.
El peso de contemplar esta tarea infinita fue tan intenso que causó que la cabeza de Guanyin estallara literalmente en mil pedazos. Pero el universo respondió a su sacrificio radical. Buda, movido por su devoción, le dio sutra de « Aspirina Cósmica », y su cabeza fue restaurada, no con una sino con once cabezas que le permitieron observar aún más almas necesitadas de auxilio. Es un símbolo hermoso: el sufrimiento más profundo se convierte en la base de poder espiritual aún mayor.
Guanyin es invocada constantemente en situaciones que otros dioses ignoran. Protege a los afligidos, rescata a los desafortunados del peligro, proporciona consuelo a los desesperados. También tiene una faceta más doméstica: mujeres que desean hijos frecuentemente le rezan, y ocasionalmente se le atribuyen milagros de fertilidad. Este aspecto refleja la comprensión de que incluso la procreación es parte de la compasión universal. También es conocida como una Diosa del Arroz, que llena los granos de arroz con su propia leche para dar sustento a las poblaciones. Su sacrificio es total, penetrando cada aspecto de la existencia humana.
Lo extraordinario de Guanyin es que ha aparecido una y otra vez en historias chinas para salvar a personajes principales de situaciones complicadas. El Viaje al Oeste, quizá la epopeya china más importante, frecuentemente recurre a Guanyin cuando los héroes alcanzan puntos de crisis. Su presencia es reconfortante, su poder absoluto, su compasión infinita. En templos por todo Asia Oriental, millones se arrodillan ante su imagen, encontrando en su rostro sereno una paz que el mundo ordinario no puede proporcionar.