Diosa fenicia de la fertilidad y el placer sexual
También conocida como Ashtoreth.
Astarte era una diosa prominente del panteón fenicio-cananeo, asociada con la fertilidad, la sexualidad, la guerra y el placer. Bajo diversos nombres—Ashtoreth en tradiciones hebreas—, fue adorada en territorios que se extendían desde el Levante hasta Mesopotamia y más allá, haciendo de ella una de las deidades más influyentes de Oriente Medio durante la antigüedad.
En los textos antiguos se la representa frecuentemente con atributos de bovino, particularmente con los cuernos característicos de una vaca. Este simbolismo conectaba a Astarte con la abundancia, la fecundidad animal y la prosperidad ganadera. Era típicamente acompañada en su culto por Baal, su consorte y hermano, juntos formaban un par divino central en la religiosidad cananea.
La adoración de Astarte estaba profundamente arraigada en la vida cotidiana del pueblo cananeo, especialmente durante los tiempos bíblicos. Su culto incluía rituales que los posteriormente escribas judíos consideraban abominables, incluida la prostitución ritual y actos de fertilidad, motivo por el cual es condenada repetidamente en el Antiguo Testamento. Estos ataques religiosos reflejan la competencia feroz entre la fe monoteísta israelita en expansión y las prácticas paganas tradicionales.
Como muchas deidades de Oriente Medio, Astarte fue adoptada y adaptada por diferentes culturas. En Babilonia fue conocida como Ishtar, una diosa de poder aún más formidable, perpetuando así su influencia a lo largo de milenios y múltiples civilizaciones que reconocieron el poder y la importancia de esta divinidad antigua.