Madre de Houji
También conocida como Chiang-Yuan.
Jiang Yuan fue una mujer de la antigüedad china condenada a la esterilidad, pasando años en la soledad y la aflicción de la infertilidad. Pero el cielo tenía otros planes para ella. Un día, mientras caminaba por tierras sagradas, pisó sin saberlo la marca divina dejada por el Emperador de Jade en el suelo. Este contacto con lo sagrado fue suficiente para transformar su destino.
Pronto descubrió que portaba nueva vida en su vientre. El milagro que tanto había anhelado finalmente había llegado. De su vientre nació Houji, un hijo destinado a convertirse en el legendario Señor del Mijo y dios de la agricultura. Aunque la historia no registra si Jiang Yuan llegó a saber la verdadera naturaleza del padre de su hijo, su conexión con lo divino fue innegable: había sido elegida por el propio cielo para traer a la tierra a una figura de poder celestial.
Jiang Yuan representa un arquetipo antiguo: la mujer mortal que, sin buscarlo, se convierte en vaso del destino cósmico. Su historia, aunque breve en los registros, es fundamental para entender cómo los dioses se tejen en la trama de la civilización humana, utilizando a los mortales como instrumentos de su voluntad divina.