Excéntrico inmortal
También conocido como Lan Caihe, Lan Ts'ai-Ho.
Lan Caihe es uno de los Ocho Inmortales taoístas, pero entre ellos destaca por ser radicalmente distinto. Antes de su ascensión a la divinidad, fue músico callejero, mendigo itinerante y vendedor humilde de hierbas medicinales, viviendo una vida de pobreza material aunque abundancia espiritual. Su apariencia y comportamiento desafiaban las convenciones: frecuentemente borracho, de aspecto afeminado, llevaba un estilo de vida que lo colocaba fuera de los márgenes respetables de la sociedad.
La transformación de Lan Caihe llegó cuando encontró a un mendigo en la indigencia, sufriendo de llagas y enfermedades que lo incapacitaban. Donde otros hubieran pasado de largo, Lan Caihe se detuvo. Con compasión genuina, se encargó de curar las heridas del mendigo, cuidarlo pacientemente hasta que recuperó la salud. Se dice que este mendigo era nada menos que Li Tieguai disfrazado, probando la bondad de los mortales. Como recompensa por su acto de caridad desinteresada, Lan Caihe fue elevado a la inmortalidad.
Como inmortal, Lan Caihe rompió todas las expectativas sobre cómo debería verse o comportarse una deidad. Viste con un solo zapato mientras deja el otro pie descalzo; lleva un cinturón de madera que es su única posesión valiosa. Desafía la lógica: en verano se cubre con pesados abrigos, mientras que en invierno duerme semidesnudo en la nieve, burlándose de las convenciones que gobiernan a los mortales. Es el patrono de los pobres, de los marginados, de quienes viven al borde de la sociedad respetable. Su vida entera proclama que la divinidad no pertenece solo a los poderosos o hermosos, sino que puede habitar en el corazón generoso del más humilde.