Hay 108 Paraísos Daoístas
También conocido como Mount Penglai, P'eng-Lai-Shan, Peng-Lai-Shan.
Penglai Shan es una de las tres islas sagradas del taoísmo, un paraíso legendario situado en medio del vacío celestial, accesible únicamente a través del vuelo espiritual. No puede alcanzarse mediante transporte ordinario o navegación mortal; solo aquellos que han dominado las artes taoístas y alcanzado el estado de inmortal pueden viajar hasta allí. La isla representa el pico final de la aspiración taoísta: la residencia última de los seres perfectos que han trascendido la mortalidad.
El terreno de Penglai Shan es de una belleza sobrenatural que desafía toda descripción ordinaria. Trillones de flores perfumadas brotan entre árboles formados de coral perlado de materia luminosa. Todos los seres que habitan la isla —los animales, los pájaros, incluso los insectos— poseen pelaje blanco o plumaje blanco, un signo visible de su purificación y perfección. En toda la isla fluye el Rocío de la Vida Eterna en numerosos arroyos y fuentes, otorgando inmortalidad continua a quienes lo beben. Pero este don no es accesible a los mortales ordinarios; solo los inmortales pueden beneficiarse de él, pues sus cuerpos ya están vibrando a una frecuencia que puede recibir tal esencia divina.
La isla está rodeada por un elemento peculiar que no es agua ordinaria sino un aliento protector, una barrera etérea que impide que nada flote o viaje a través de él como lo haría a través del océano normal. Cualquier mortal que intente nadar o viajar a través de esta barrera descubriría que se hunde irremediablemente, como si estuviera cayendo a través de sustancia insustancial. Solo un inmortal, cuya naturaleza ha sido transformada más allá de lo mortal, puede atravesarla sin dificultad. Penglai Shan así permanece como un paraíso garantizado para los perfectos, un hogar celestial que se gana únicamente a través de dedicación espiritual suprema.