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Dioses y Diosas

Zhongli Quan

Dios de las armas taoístas

Deidad inmortal de las explosiones

También conocido como Chi-Tao, Chung-Li Chüan, Han Zhongli, Jidao.

Uno de los Ocho Inmortales del taoísmo, Zhongli Quan es una deidad de aspecto singular: corpulento, calvo y con una frondosa barba que cuelga sobre su vientre generoso, siempre con una sonrisa beatífica en el rostro. No aspira a la ascética severidad de otros dioses, sino que representa la alegría y la abundancia incluso en la búsqueda de la sabiduría espiritual.

Fue en vida un alquimista y ermitaño obsesionado con la búsqueda de lo esotérico. Se enclaustró en las montañas para perseguir los secretos de la transmutación y la inmortalidad, meditando en cuevas y practicando complicados rituales. Pero un experimento particularmente audaz terminó en catástrofe: una explosión que hizo temblar las montañas y abrió una grieta en las paredes de su refugio. Dentro se hallaba un recipiente que contenía el Elixir de la Vida, el mismo objeto que había buscado infructuosamente durante años.

Zhongli Quan consumió el elixir y se convirtió en un inmortal, alcanzando así no sólo la trascendencia corporal sino la prueba viviente de que a veces el fracaso es el camino hacia la iluminación. Por su poder asociado con la explosión y sus efectos devastadores, fue elevado a Dios de las Operaciones Militares y los Conflictos Bélicos.

En la iconografía tradicional, suele representársele portando un abanico de plumas de meicón, símbolo de elegancia y serenidad, así como un pergamino que contiene la sabiduría acumulada. Su risotada retumba por los cielos, y su barriga prominente representa la satisfacción de quien ha alcanzado todo lo que importa: la liberación de la muerte y la alegría sin culpa.

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