Diosa del maíz del inframundo
También conocida como Naiya Iyatiku.
Iyatiku es la Diosa del Inframundo en la mitología Keresan, una divinidad que gestiona el reino subterráneo con la precisión de un administrador experimentado. Su dominio no es caótico ni salvaje, sino ordenado, estructurado, operado según una lógica rigurosa. Su inframundo funciona de manera sorprendentemente similar a la red de metro de una ciudad grande moderna, pero sin los músicos callejeros ocasionales ni los retrasos endémicos del sistema.
La vida, según la teología de Iyatiku, es literalmente un viaje en línea de metro. Todo comienza con una salida, donde los bebés recién nacidos salen gritando a través de la barrera de los billetes de la existencia. Luego los humanos pasan sus años vagando por las confusas estaciones capitales: comprando golosinas, intentando encontrar una taza de café decente, esquivando taxis maníacos. Es una descripción cómica pero profunda de la experiencia humana como una navegación constante a través de sistemas complejos e incomprehensibles.
Cuando mueren, los humanos descienden de regreso a la estación de metro subterránea, el dominio de Iyatiku. Allí permanecen en tránsito, en algún punto entre la muerte y una nueva encarnación. En algún momento futuro, reaparece, pequeño, indefenso, gritando a través de la barrera de los billetes nuevamente. El ciclo se repite infinitamente, un metro perpetuo de existencia y reencarnación.
Aunque nunca se ha descrito completamente el interior del dominio de Iyatiku, se puede inferir que es abarrotado, mal iluminado, confuso y maloliente. Imagina el metro de Londres en su peor momento: cintas transportadoras disfuncionales, vías que se desvanecen en la obscuridad, luces de aviso intermitentes. Es aquí donde Iyatiku reina absoluta, organizando el flujo constante de almas entre la vida y la muerte, manteniendo el ritmo del cosmos.