Diosa protectora real con cabeza de buitre
También conocida como Nekhabet, Nekhebet, Nekhebit.
Nekhbet es una diosa de la protección real vinculada desde tiempos antiguos al Alto Egipto, representada con cabeza de buitre y portadora de la corona del Nilo Blanco. Su labor principal consistía en proteger físicamente al faraón en batalla, transformándose en el ave guerrera que se lanzaba contra los enemigos del trono. Los egipcios creían que un buitre de batalla poseía mayor ferocidad y precisión que cualquier otra criatura alada, una creencia que Nekhbet reforzaba con su sola presencia en los cielos de Egipto.
Una de sus funciones menos belicosas pero igualmente crucial era la de nodriza de los príncipes reales. Se suponía que amamantaba a los hijos del faraón, ofreciéndoles nutrición divina y protección sagrada desde el primer aliento. Este aspecto maternal contrastaba con su papel guerrero, mostrando una deidad de múltiples facetas: capaz de dar vida y de defenderla fieramente. Los relieves de los templos la muestran en ambas actitudes con igual dignidad.
Su hermana cobra Wadjet formaba con ella un dúo protector formidable. Mientras que Wadjet custodiaba el Bajo Egipto, Nekhbet vigilaba el Alto Egipto, las dos serpientes (o águila y serpiente en algunas representaciones) que coronaban la diadema real. Juntas encarnaban el concepto de vigilancia omnipresente, los dos ojos de Horus velando por la tierra.
Los griegos posteriores la identificarían con Ilítia, la diosa de los partos, reconociendo en su función de protectora del parto la esencia de su poder generador. En todo el valle del Nilo, desde la Primera Dinastía hasta la caída del Antiguo Reinado, Nekhbet fue invocada por reinas y nobles que buscaban seguridad durante el embarazo y bendición para sus hijos.