Las Barbies demoníacas de Azerbaiyán
También conocida como Alarvady, Albarsty, Albas, Albasly, Albassy, Albasty, Albys, Almis, Almys, Halarvady.
Las Almas son demonios espectrales de la mitología eslava y turcomana que aparecen especialmente durante el parto y la gestación. Su forma es grotesca: presentan una cabeza desproporcionadamente grande, cuerpo femenino con rasgos exagerados, una larga cabellera rubia y brillante, y garras afiladas capaces de desgarrar la carne humana. No son seres de este mundo, sino espíritus de una maldad dirigida específicamente contra los recién nacidos y las mujeres embarazadas.
Su intención es atormentar y asesinar. Se cree que durante el parto acechan a la parturienta, buscando estrangularla o arrebatarle el fruto de su vientre. Las mujeres que dan a luz temen su presencia más que a cualquier enfermedad o complicación, pues una Almas puede causar el aborto espontáneo, la muerte en el parto o la súbita enfermedad del recién nacido. Su rencor es visceral, como si llevaran inscrito en el alma un odio eterno hacia la vida nueva.
Para protegerse, las familias eslava recurren a rituales de defensa. Una de las técnicas más eficaces consiste en cortar un mechón de cabello dorado de la Almas si esta logra manifestarse durante el parto. El sacrificio de su cabellera supuestamente la debilita y la expulsa. Alternativamente, muchas familias cortaban manojos de cabello de mujeres vivas y los guardaban cerca de la cama de la embarazada, engañando así al demonio para que creyera que su presencia ya no era requerida.
Existe variación regional en la creencia. En Mongolia y zonas orientales de Eurasia, se habla de un equivalente masculino de las Almas, demonios machos que también acechan durante las transiciones más vulnerables de la vida humana. La protección contra estos entes requiere vigilancia constante y rituales que aún practicaban algunas comunidades eslavas hasta épocas recientes.