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Dioses y Diosas

Apolo

Dios griego

Un fabuloso polifacético olímpico

También conocido como Apollon, Apollo.

Apolo es quizá el dios olímpico más versátil, el hijo de Zeus y Leto, hermano gemelo de Artemisa. En su nacimiento mismo, el pequeño dios fue prodigioso: recién llegado al mundo, ya exigía el reconocimiento de su poder. Su figura es la del dios perfecto, el epítome de la juventud eterna, la belleza masculina sin igual. Los griegos lo veneraban como el símbolo vivo de la excelencia en todos los ámbitos.

Los dominios de Apolo son múltiples y diversos: es el dios del sol, conductor del carro solar que cruza el cielo cada día. Es el dios de la música y de la poesía, cuya lira fue construida con un caparazón de tortuga y cuyo sonido cautiva incluso a los dioses. Es el dios del tiro con arco, maestro del arma de precisión perfecta. Es también profeta, oráculo en Delfos donde su templo más sagrado se alza, dictando la voluntad del destino a los mortales que acuden en busca de verdad. Es además dios de la medicina y de la curación, padre del mítico médico Asclepio.

Sin embargo, la perfección de Apolo oculta una naturaleza peligrosa. En sus persecuciones amorosas fue despiadado: la ninfa Dafne fue convertida en árbol de laurel mientras huía de él, y Clitia, humillada por su abandono, fue transformada en girasol. La profetisa Casandra recibió el don de la verdadera profecía pero también fue maldecida a que nadie le creyera, como castigo por rechazarlo. A músicos que se atrevieron a rivalizar con él, como el sátiro Marsias, los desolló vivo como escarmiento.

En la Guerra de Troya, Apolo fue aliado de los troyanos, y su ira era temida tanto como su favor era buscado. Era capaz de causar plagas devastadoras o curarlas, de bendecir a los favoritos o aniquilar a los enemigos con una sola flecha. Su rivalidad con Atenea por el favor de los dioses, su complejo con su padre Zeus, sus castigos a mortales que osaban compararse con él: todo pintaba a un dios capaz de lo sublime y lo terrible, a menudo en el mismo acto.

Otra ficha al azar