Diosa Madre del Sol
También conocida como Ariniddu.
Arinna es la diosa del sol hitita, una deidad benevolente que encarna la luz, el calor y la protección. Es la diosa madre, fuente de bendiciones para el pueblo hitita. Bajo su luz solar, prospera la vida, crecen las cosechas, se evita el sufrimiento. Es una diosa fundamentalmente cálida, cuyo favor es buscado constantemente.
Su consorte, según la tradición hitita, es un dios de la tormenta cuya identidad se ha perdido misteriosamente a través de los tiempos. Aunque es el principal dios masculino del panteón hitita y extremadamente importante en la fe, su nombre específico nunca fue registrado o se corrompió en los textos antiguos. Esto resulta en una situación peculiar: su esposa es recordada por nombre, pero el dios más importante es prácticamente anónimo.
Se cree que Arinna ofrecía protección especial contra la guerra y los desastres naturales. Sus adoradores confiaban que mientras su diosa mantuviese su favortito, permanecerían a salvo de calamidades. El sol continuaría brillando, trayendo vida y seguridad. Nada malo podría ocurrir mientras Arinna permaneciese en el cielo vigilante.
La amalgamación eventual de su consorte anónimo con Teshub, un dios de la tormenta más tarde, sugiere que los hititas subsumieron su propia teología en estructuras más amplias de la religión hurrita y mesopotámica. El dios de la tormenta hitita original, demasiado obscuro para ser recordado, fue gradualmente reemplazado por Teshub, cuya identidad era más clara y más fácilmente asimilable a la teología del imperio.