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Dioses y Diosas

Taru

Dios del tiempo de Hattic

Dios del clima y la agricultura

Taru es el dios hitita del clima y la agricultura, señor de la lluvia, los truenos y la fertilidad de la tierra. Su nombre sugiere conexión con conceptos de lluvia y precipitación. Como dios meteorológico, Taru tenía influencia directa sobre el éxito o el fracaso de las cosechas hititas, haciendo de él una divinidad de importancia suprema para una población agrícola.

Su lucha perpetua con el dragón Illuyankas marcaba los ciclos de prosperidad y escasez. Cuando Taru salía victorioso en batalla, las cosechas crecían abundantes, la lluvia era plentiful, los animales prosperaban. Cuando era derrotado, la sequía asolaba el territorio, las plantas morían, la hambruna amenazaba. Su éxito o fracaso en batalla contra el dragón determinaba literalmente si su pueblo viviría o moriría.

En una ocasión particular de derrota especialmente traumática, Taru perdió no únicamente la batalla sino también sus órganos vitales: su corazón y sus ojos fueron separados de su cuerpo por el dragón victorioso. Sin estos componentes esenciales, Taru quedó incapacitado, incapaz de continuar sus funciones cósmicas. Su hijo Telepinu tuvo que intervenir, utilizando subterfugio para recuperar los órganos perdidos de su padre y, finalmente, destruir al dragón.

El patrón de Illuyankas reapareciendo continuamente sugería que Taru nunca podría simplemente ganar de forma definitiva. Siempre habría otro round, otra confrontación, otra oportunidad para que el dragón lo derrotase. Su lucha era sisifena, perpetuamente repetida, el único consuelo siendo que Taru también sabía que recuperaría suficiente fuerza para el siguiente encuentro.

Otra ficha al azar