Árbol útil Espíritu de la educación para el parto
Yinlugen Bud fue un espíritu chewong de primordial importancia en el nacimiento y la partería. Su intervención en los asuntos humanos fue ocasionada por necesidad crítica: un cazador notable llamado Bujaegn Yed regresaba de la caza consumiendo exclusivamente su propia cosecha sin considerar a su esposa embarazada que lo esperaba en el hogar. Cuando Bujaegn Yed finalmente llegó a casa, encontró a su esposa en labor de parto, crisis médica que él intentaba resolver mediante métodos primitivos y peligrosos: planeaba utilizar un cuchillo para abrir el cuerpo de su esposa, procedimiento que habría resultado en la muerte casi certera.
En este momento crítico, Yinlugen Bud apareció. El espíritu se manifestó en clara desaprobación de los métodos que el hombre planteaba, moviendo su cabeza en negación absoluta. Luego, reconociendo la gravedad de la situación, Yinlugen Bud se dedicó a enseñar. Mostró a Bujaegn Yed los verdaderos principios de la partería—cómo asistir el nacimiento sin violencia, cómo trabajar con el cuerpo de la mujer en lugar de contra él. Simultáneamente, educó a la esposa sobre los principios fundamentales de la lactancia materna y el cuidado neonatal que aseguraban la supervivencia del recién nacido.
Este acto de instrucción divina transformó la familia y, por extensión, influyó profundamente en la tradición chewong. El conocimiento que Yinlugen Bud reveló permitió que futuras generaciones dieran a luz sin peligro mortal, que criaran niños con salud robusta. El espíritu se convirtió así en patrono de todas las mujeres en labor de parto y de todos los asistentes de partería que trabajaban bajo su bendición protectora.