Dios de la guerra irlandés de manos plateadas especializado en armas y magia
También conocido como Argetlámh, Nodens, Nuada Airgetlám, Nuadha, Nudd.
Nuada, también conocido como Argetlámh, Nodens, Nuada Airgetlám, Nuadha o Nudd, era un dios de la guerra de considerable estatura en la mitología irlandesa, renombrado por su dominio sobre el combate marcial y las artes mágicas. Su más preciada posesión era una espada mágica de poder absoluto: todo lo que cortaba quedaba partido en dos, y quien la empuñaba se convertía en prácticamente invencible en el combate.
El destino de Nuada fue marcado por una tragedia que lo definiría. En una batalla crucial, fue herido y su mano fue cercenada completamente. Este acto, aunque físicamente sanado posteriormente, tuvo consecuencias políticas devastadoras. En la estructura divina de la Irlanda antigua, la integridad física del gobernante era de importancia religiosa suprema: un dios o rey incompleto físicamente se consideraba inhabilitado para gobernar. La pérdida de su mano le costó el derecho al reino de Irlanda.
Mientras Nuada se veía obligado a renunciar al poder, el usurpador Bres, quien era de ascendencia fomoriana y cuyos crímenes eran notorios, reclamó el trono argumentando que, a pesar de su naturaleza corrupta, al menos poseía un cuerpo íntegro. El reinado de Bres fue un período de debilitamiento de los Tuatha Dé Danann, durante el cual sus enemigos conspiraban y conspiraban.
Nuada buscó ayuda de su hermano Dian Cécht, el dios sanador supremo, quien realizó una obra de maestría quirúrgica al forjar una nueva mano completamente de plata pura, restaurando tanto la función como la dignidad física de Nuada. Con su mano nueva, Nuada recuperó finalmente su derecho al trono después de que Bres fuera destituido. Su historia ilustra cómo incluso los dioses pueden ser víctimas de injusticias que requieren intervención sobrenatural para ser corregidas.