Buena suerte Dios de la Guerra
También conocido como Bishamon-Ten, Bishamonten.
Bishamon, también conocido como Bishamon-Ten, es un dios sintoísta que combina dos papeles que parecerían antagónicos: es simultáneamente una deidad de la guerra y una deidad de la buena fortuna. Esta dualidad no es contradictoria en la mitología japonesa, sino que refleja una comprensión sofisticada de cómo la victoria en combate y la protección se relacionan con la abundancia y la bendición.
Bishamon es típicamente representado enfundado en una armadura de combate completa, como un guerrero divinizado listo para la batalla. Su papel es triple: en primer lugar, es un eliminador de enemigos, un dios que otorga victoria a aquellos que lo invocan. En segundo lugar, protege específicamente contra las enfermedades y plagas que asolaban frecuentemente a las comunidades antiguas. Tercero, se deleita en dar « una buena paliza» a los demonios, particularmente a aquellos que perturban el orden establecido. Su relación con los demonios es fundamentalmente adversarial.
Lo que diferencian a Bishamon de otros dioses de la guerra es su asociación explícita con la justicia y la recompensa moral. No solo otorga victoria a cualquiera que lucha, sino que favorece especialmente a aquellos que respetan la ley y actúan con rectitud. Bishamon premia al virtuoso y castiga al malhechor. Esta conexión con la moralidad es lo que lo convierte también en un Dios de la Buena Fortuna, porque la justicia y el orden son, en cierto sentido, las formas más fundamentales de la suerte.
Como uno de los Shichi Fukujin, los Siete Dioses de la Buena Fortuna, Bishamon representa la idea de que la verdadera prosperidad viene de la fuerza para defender lo correcto, la capacidad de rechazar la enfermedad y el mal, y la bendición de quienes viven de acuerdo con principios morales. Su imagen continúa siendo venerada en templos donde se busca tanto protección como éxito.