Diosa del Amanecer y Doncella de la Luz
También conocida como Hina-Titama, Hinetitama.
Hine-Titama fue concebida como la Doncella de la Luz, radiante diosa del amanecer cuyo destino parecía escrito en los ciclos solares. Fue creada por Tane, el poderoso señor de los bosques y la luz, quien se enamoró profundamente de ella y la tomó por esposa. En las noches calmas, yacían juntos, y Hine-Titama vivía en lo que parecía una dicha completa. Pero la verdad que la haría añicos permanecía oculta bajo ese cielo de felicidad aparente.
Un día, su propia naturaleza divina le reveló lo que ningún mortal se atrevería a confesarle: Tane, su amante y esposo, era también su padre. Era él quien la había creado, quien le había dado forma inicial, quien existía en una escala anterior a su propia existencia. La violación de los tabúes fundamentales que esto representaba fue demasiado para ella. No fue solo el shock de la traición sino la comprensión absoluta de que había sido víctima de un ciclo de poder que la precedía y excedía.
Hine-Titama huyó, abandonando la luz que le era natural. Se arrojó en las profundidades del inframundo y se selló en sus cavernas, rechazando todo contacto con el cielo de donde provenía. Tane, en su dolor y aceptando la realidad de lo irreparable, decretó que su amada esposa recibiera un nuevo nombre: Hine-Nui-Te-Po, la Reina de la Muerte. Aquella que fue símbolo de amanecer y juventud se convirtió en guardiana del ocaso eterno.
Hoy Hine-Titama existe solo en la memoria, como la promesa no cumplida del amanecer, el preludio a una transformación que jamás podrá ser revertida.