Una deidad que simplemente se pone en marcha
También conocido como Black Way, Fo.
Oma Rumufa es el Dios Supremo de los Siane de Papúa Nueva Guinea, una deidad con un enfoque radicalmente distinto al de sus homólogos en otras mitologías. También conocido como Black Way o Fo, Oma Rumufa representa el concepto de una divinidad suprema que prefiere mantenerse absolutamente ausente de los asuntos cotidianos de su pueblo. Es el dios que simplemente se pone en marcha y deja que el universo funcione por sí solo.
Lo fascinante de Oma Rumufa es que los Siane ni lo adoran ni lo veneran. No hay ceremonias en su honor ni plegarias dirigidas a él. Saben que existe, reconocen que es la máxima autoridad del cosmos, pero lo dejan completamente en paz. Es un acuerdo teológico singularmente práctico: los Siane no molestan a su dios supremo, y él a su vez no se inmiscuye en sus asuntos. Ambas partes quedan satisfechas.
Este modelo de divinidad invisible proporciona una elegante sencillez teológica. Existe un único responsable de absolutamente todo lo que ocurre, pero ese responsable no requiere sacrificios, rituales ni vigilancia constante. No hay necesidad de apaciguarlo porque está más allá de cualquier ofensa. Simplemente existe en el fondo, ordenando el universo desde una distancia cómoda.
Oma Rumufa representa quizás el primer verdadero dios del fondo de toda una mitología, anterior incluso al concepto de que las divinidades necesiten atención humana para existir. Su estrategia es pura eficiencia: crear el cosmos, establecer sus leyes, y luego retirarse con la confianza de que funcionará correctamente sin su supervisión constante.