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Dioses y Diosas

Tagaro

Dios creador de Vanuatu

Dios creador de quien parece aficionado a los bolos

Tagaro es el Dios Creador de Vanuatu, una deidad cuya naturaleza revela algo esencial sobre cómo funciona la creación en la mitología melanesia: a menudo no requiere intención solemne sino simplemente diversión y juego. Su método de crear el mundo no fue ritual ceremonial sino actividad lúdica, transformando lo que podría ser mero entretenimiento divino en acto de creación.

El proceso creador de Tagaro comenzó cuando modeló diez pequeñas efigies de arcilla a su propia imagen. Luego jugó con ellas de manera extraña: rodaba cocos o piedras sobre estas figuras, y con cada golpe y fricción, los objetos ganaban forma viviente. Cuando un apéndice se deformaba o se desprendía, la efigie se transformaba, cobrando vida propia. Era creación por accidente, por juego, por el simple movimiento de objetos rodando sobre barro.

De este curioso proceso emergió la primera criatura verdaderamente viva: una hembra que nació cuando Tagaro jugaba con sus creaciones. Ella, producto accidental de diversión divina, se convirtió en el ancestro de toda la humanidad y todas las criaturas vivientes. La existencia entera surgió de lo que era esencialmente un juego, un pasatiempo divino sin propósito declarado más allá del entretenimiento.

La cosmología de Tagaro sugiere que la creación y el juego no son opuestos sino aspectos del mismo proceso. El universo existe porque un dios decidió jugar con arcilla. La vida brotó de cocos rodando sobre barro. En esta visión, la existencia es hermosa precisamente porque no requiere solemnidad para ser real.

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