Dios creador
Atea es un dios creador del ámbito marquesano y tuamotuana cuya importancia varía considerablemente según la versión de la leyenda que se escuche. En la mitología de las Marquesas, Atea emerge del caos primordial, toma como esposa a Atanua y juntos engendran los primeros seres humanos, actuando como el impulso civilizador que ordena el cosmos bruto en un mundo habitable.
En cambio, la tradición tuamotuana lo presenta de manera más irónica. Atea es un dios creador del cielo que decidió crear una mujer para ser su compañera, llamada Faahotu. Pero en su concentración sobre los aspectos generales de la creación, pasó por alto un detalle importante: olvidó dotar a Faahotu de pechos. El resultado fue desastroso cuando sus hijos pequeños nacieron y necesitaban alimentarse. Sin la capacidad de amamantarlos, Faahotu y Atea se vieron en un apuro hasta que el dios mismo asumió la función maternal, alimentando a sus hijos con leche divina de su propio cuerpo.
A pesar de este comienzo problemático, los tres hijos de Atea y Faahotu —Tahu, Roo y Tane— sobrevivieron y prosperaron. Tane, el más ambicioso, eventualmente desarrolló poderes propios y llegó a desafiar a su padre. En un acto de rebelión divina, Tane golpeó a Atea con un rayo, forzando la jubilación del dios creador y elevando su propia importancia dentro del panteón tuamotuana.
Estas versiones contradictorias ilustran cómo la Polinesia no poseía un único cuerpo de mitología centralizado, sino tradiciones locales que adaptaban los mismos personajes divinos según las necesidades y la sensibilidad de cada isla.