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Dioses y Diosas

Sibila de Cumas (2)

mortal legendaria romana

Una profetisa del oráculo que quemó los libros

También conocida como Sibila Cumana.

La Sibila de Cumas es una figura legendaria de la mitología greco-romana, famosa por ser una profetisa cuyas palabras se creía que contenían la voluntad de los dioses. Las sibilas, en general, eran mujeres dotadas de facultades proféticas que servían como intermediarias entre el mundo divino y el humano, pronunciando oráculos que frecuentemente eran enigmáticos y de difícil interpretación. La Sibila de Cumas en particular, que tomó su nombre de la ciudad de Cumas en Italia, fue considerada una de las más poderosas y antiguas sibilas, con una vida legendariamente extendida durante siglos.

Según la tradición legendaria, la Sibila de Cumas compuso nueve libros de profecías que fue a ofrecer en venta al rey Tarquino de Roma. Cuando él rechazó su precio inicial, ella quemó tres de los libros ante sus ojos. Nuevamente ofreció los seis restantes al precio original. De nuevo fue rechazada, y nuevamente ella quemó tres libros más. Finalmente, el rey, reconociendo que la sibila no era una charlatana sino que poseía verdadero poder divino, aceptó comprar los tres últimos libros al precio original que ella había pedido por los nueve. Estos libros sobrevivientes fueron guardados en el templo de Júpiter Óptimo Máximo en Roma y se convirtieron en los famosos Libros Sibilinos.

Los Libros Sibilinos jugaron un papel importante en la religión oficial romana durante siglos. Cuando enfrentaba decisiones críticas o periodos de crisis, el Senado romano consultaba a estos libros buscando orientación divina. Sin embargo, el contenido de los libros era notoriamente oscuro y de difícil interpretación, requiriendo sacerdotes especializados (los Quindecemviri Sacris Faciundis) que pudieran descifrar sus profecías. La Sibila de Cumas misma desapareció del registro histórico después de su encuentro legendario con Tarquino, convertida en una figura casi mítica cuyo verdadero destino permanece desconocido en la antigüedad.

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