Dios del río tortuoso y sinuoso
Volturnus es una deidad romana cuya función exacta ha sido motivo de debate entre estudiosos antiguos y modernos: algunos lo identifican como un dios del río, otros como un dios del viento (específicamente el Sirocco). Su nombre sugiere algo « sinuoso » o « tortuoso », lo que podría aplicarse tanto a un río que serpentea a través del paisaje como a un viento que sopla de manera erratica. Esta ambigüedad en la función de Volturnus podría reflejar la naturaleza sincretizada de la deidad o simplemente la natural confusión que surge cuando intentamos categorizar deidades antiguas cuyos atributos no siempre fueron claramente definidos en las fuentes conservadas.
Si Volturnus era efectivamente un dios fluvial, probablemente presidía sobre un río específico italiano, de manera similar a como Tiberino gobernaba el Tíber. Si era un dios del viento, sería uno de varios dioses eólicos en el panteón romano, junto con Austro (viento sur), Favonio (viento oeste), Aquilón (viento norte) y otros. La confusión frecuente entre Volturnus y Vulturnus (otro dios del viento del este) sugiere que incluso los antiguos encontraban estas distinciones desafiantes o que consideraban sus funciones suficientemente similares para permitir cierta flexibilidad terminológica.
Volturnus representa un aspecto de la religión romana que a menudo es pasado por alto: no todas las deidades tenían funciones claramente definidas o eran universalmente conocidas. Junto con Vulturnus, Volturnus ejemplifica cómo muchas deidades menores del panteón romano tenían funciones especializadas y aparentemente solapadas, reflejando una religión que había absorbido influencias de múltiples tradiciones religiosas diferentes y que no siempre había armonizado completamente sus conceptos teológicos.