Dios zoroastriano de la luz, la verdad y el juicio
Mithra es una divinidad de notable antigüedad en las tradiciones religiosas de Oriente Próximo, un dios que existía mucho antes de que el zoroastrismo surgiera como religión estructurada. Sin embargo, este ser divino se adaptó con éxito a la fe zoroastriana, donde asumió el papel de hijo de Ahura Mazda e hijo directo del supremo creador. En esta posición, Mithra combate permanentemente contra Ahriman, la fuerza del caos y la maldad, reforzando así la eterna batalla cósmica entre la luz y la oscuridad que define la cosmología persa.
Además de su función guerrera contra las fuerzas del mal, Mithra desempeña un papel crucial en el juicio de las almas difuntas. Trabajando en conjunto con sus compañeros Rashnu y Sraosha, este dios pesa y examina las almas de los fallecidos para determinar si sus vidas fueron vividas de acuerdo con los principios de verdad y rectitud o si, por el contrario, se desviaron hacia el mal. Se dice que Mithra posee mil ojos y mil oídos, permitiéndole vigilar todo cuanto acontece en el universo y las intenciones más secretas del corazón humano.
La influencia de Mithra se extendió mucho más allá de las fronteras persas, siendo adoptado por la tradición religiosa hindú como Mitra, figura amiga de Varuna. Durante la época romana, el culto a Mitra (derivado del zoroastriano Mithra) se convirtió en una religión mistérica de notable importancia entre los soldados y comerciantes, demostrando la capacidad de este dios antiguo para trascender fronteras culturales y permanencer relevante a través de los siglos.