Las Musas


    ¿Quienes eran las Musas?

    Según la mitología griega, las Musas son divinidades cuya función, en el Olimpo, es deleitar con el canto, la poesía y la danza. En su calidad de divinidades, inspiran todas las artes del pensamiento: Poesía, Canto, Danza, Tragedia, Comedia, Historia, Matemáticas, Astronomía, etc., así como las cualidades derivadas de éstas: elocuencia, persuasión, sabiduría... Son hijas de Mnemósine y de Zeus, en la tradición más común. Mnemósine es la Diosa que personifica la Memoria. Es una Titánide, hija de Urano y Gea, por lo que pertenece a la primera generación divina. Zeus, durante nueve noches consecutivas, tuvo relaciones con ella en Piera. Transcurrido un año, como fruto de esta unión, Mnemósine le dio nueve hijas: las musas. En otros mitos las consideran hijas de Harmonía, incluso de Urano y Gea. 

    Apolo y las Musas en el monte Parnaso. Simon Vouet

    Orígenes de las Musas

    Ciertamente, encontramos algo de confusión en los orígenes de las Musas. Homero menciona unas veces a una Musa y otras a unas Musas, por lo que se podría entender que a lo que alude es al concepto o idea que representan. Aún así, unas sola vez​ dice que eran nueve. Sin embargo, no menciona ninguno de sus nombres. Plutarco afirma que en algunos lugares las nueve eran llamadas por el nombre común de Mneiae, ‘recuerdos’, lo cual cobra mucho sentido si tomamos por válida la versión que afirma que son hijas de Zeus y Mnemósine. Por otra parte, es Hesíodo​ el primero en dar los nombres de las nueve, que a partir de entonces pasaron a ser reconocidos. 

    En los mitos, se puede encontrar dos grupos principales de Musas. Unas están ubicadas en Tracia, concretamente en Pieria, por lo que son llamadas a menudo "Piérides", sobre todo en poesía. Éstas entroncan con el mito de Orfeo, pues su madre era una musa -en la mayoría de las versiones, Calíope- de esta zona, ya que Orfeo es de origen tracio; también se las asocia al culto a Dionisio, que cobró gran auge en Tracia. Por otro lado, se encuentra en las leyendas las musas de Beocia, que habitaban las laderas del Helicón. Este grupo se relaciona, en cambio, con el dios Apolo, que las dirigía en los cantos de la fuente de Hipocrene. Por este motivo, también están ligadas al mito del caballo Pegaso, pues fue éste el que, de una coz, hizo brotar la fuente antes mencionada. Posteriormente, surgió el mito de las Piérides que, quizá, venga a simbolizar la supremacía de este segundo grupo en el culto.

    Apolo y las Musas
    Apolo y las Musas

    Aparte de estos dos grupos, que son los principales, existían muchos otros en distintas zonas. Por ejemplo, en Delfos y Sición se tributaba culto a un grupo compuesto de tres Musas, quizá por confusión o, simplemente, analogía con las Cárites (Gracias); y, en Lesbos, el número ascendía a siete. Las Cárites son divinidades que encarnan la belleza, llamadas Gracias por los latinos. Tal vez, en un principio, fueran además diosas vegetales. Son las tres hijas de Eurínome y Zeus: Áglae, Eufrósine y Talía. Se las representa como jóvenes bellezas desnudas cogidas por los hombros, dos mirando hacia un lado y la tercera al lado opuesto. Siembran la alegría de la Naturaleza en el corazón humano y divino. Viven junto a las musas, con las que suelen formar coros y tienen en común la atribución de los trabajos del espíritu y las obras de arte. Aparecen en distintos cortejos acompañando a diversos dioses, como el de Apolo, Afrodita, Atenea o Dionisio.  Ellas tejieron el velo de novia de Harmonía cuando se casó con Cadmo.

    Las Musas y Apolo en el monte Parnaso. Angelica Kauffmann

     

    Las nueve Musas clásicas

    Según se aprecia, su número, al igual que las distintas artes asignadas a cada una, es  variable según las tradiciones; no obstante, en época clásica se establecieron ambas cosas. Así, se fijó en nueve las integrantes de este grupo que, por orden de nacimiento, eran:

    - Calíope, ‘la de la bella voz’. Musa de la elocuencia, la belleza y poesía épica o heroica. Se la representa con una corona de laurel y portando una lira o una trompeta. Fue madre de Orfeo y de Reso, rey que murió en la Guerra de Troya. Amante de Apolo, tuvo dos hijos suyos, Orfeo y Ialemo. En algunos mitos aparece como madre de las Sirenas, o la de Lino y la de Reso, pero fundamentalmente figura como madre de Orfeo. También se recoge en alguna leyenda que esta musa sirvió como árbitro en la cuestión entre Perséfone y Afrodita por Adonis.

    Calíope, ‘la de la bella voz’. Musa de la elocuencia, la belleza y poesía épica o heroica
    Calíope, ‘la de la bella voz’. Musa de la elocuencia, la belleza y poesía épica o heroica

    - Clío,  ‘la que ofrece gloria’. Musa de la Historia. Su función era mantener vivos los actos generosos y los triunfos. Se la representa con una trompeta y un libro abierto.

    Clío,  ‘la que ofrece gloria’. Musa de la Historia
    Clío,  ‘la que ofrece gloria’. Musa de la Historia

    - Polimnia, ‘la de muchos himnos’. Musa de los cantos sagrados y la poesía sacra. Se representaba vestida de blanco. En algunos mitos figura como madre de Triptólemo, fruto de su unión con un hijo de Ares llamado Céleo o Quimárroo. Una versión aislada la cita como madre de Orfeo, aunque tradicionalmente este papel lo encarna Calíope. Platón la nombra como madre del Amor, Eros.

    Polimnia, ‘la de muchos himnos’. Musa de los cantos sagrados y la poesía sacra
    Polimnia, ‘la de muchos himnos’. Musa de los cantos sagrados y la poesía sacra

    - Euterpe,‘la muy placentera’. Musa de la música, especialmente del arte de tocar la flauta. Se representaba coronada con flores.

    Euterpe,‘la muy placentera’. Musa de la música
    Euterpe,‘la muy placentera’. Musa de la música

    - Terpsícore, ‘la que deleita en la danza'. Musa de la danza y poesía coral. Se la representa con guirnaldas. También era amante de Apolo, con quien engendró a Lino. Otras versiones afirman que es hijo de Urania.  En algunos mitos, se le atribuye la maternidad de las Sirenas, que habría engendrado del dios-río Aqueloo, y de Lino y Reso.

    Terpsícore, ‘la que deleita en la danza. Musa de la danza y poesía coral
    Terpsícore, ‘la que deleita en la danza. Musa de la danza y poesía coral

    - Erato, ‘la amorosa’. Musa de la poesía lírica-amorosa. Se la representa coronada con rosas y portando una cítara. Siendo amante de Apolo, tuvieron un hijo llamado Tamiris.

    Erato, ‘la amorosa’. Musa de la poesía lírica-amorosa
    Erato, ‘la amorosa’. Musa de la poesía lírica-amorosa

    - Melpómene, ‘la melodiosa’. Musa de la tragedia, entendida como difícil arte que despierta el ingenio y la imaginación. Se representa ricamente vestida y portando una máscara trágica como su principal atributo. También la podemos encontrar representada como una matrona majestuosa y triste, con un puñal en una mano, un cetro en la otra, calzando coturno y una corona sobre su cabeza.

    Melpómene, ‘la melodiosa’. Musa de la tragedia
    Melpómene, ‘la melodiosa’. Musa de la tragedia

    - Talía, ‘la festiva’. Musa de la comedia y de la poesía bucólica. Presidía los banquetes y otras festividades, otorgando dones de abundancia.

    Talía, ‘la festiva’. Musa de la comedia y de la poesía bucólica
    Talía, ‘la festiva’. Musa de la comedia y de la poesía bucólica

    - Urania, ‘la celestial’. Musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas. Se la representa portando un globo terráqueo, que mide con un compás. La cuarta musa amante de Apolo.

    Urania, ‘la celestial’. Musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas
    Urania, ‘la celestial’. Musa de la astronomía, poesía didáctica y las ciencias exactas

    Estas divinidades no tienen mitos propios, aunque intervienen como cantoras en las celebraciones de los dioses, las bodas (por ejemplo, están presentes en las bodas de Tetis y Peleo, Harmonía y Cadmo, etc.), los banquetes y,en general, siempre que los dioses quieren deleitarse con su música. A pesar de ello, sí que se les atribuyen algunas aventuras amorosas. 

    Las musas entran en competencia con Atenea, también considerada como la diosa de la Razón, y por ello es protectora de las artes y la literatura, aunque es mayor su relación con la Filosofía que con la Poesía y la Música.

    Atenea junto a las Musas
    Atenea junto a las Musas

    Las Musas cantaban en las fiestas de los dioses del Olimpo y bajaban a la tierra a susurrar ideas e inspirar a aquellos mortales que las invocaran. El primero de todos sus cantos fue el que entonaron cuando los dioses del Olimpo vencieron a los Titanes. Además, también son las encargadas de acompañar a los reyes, inspirando de ese modo las palabras exactas y las actitudes necesarias para gobernar.

    El declive de las Musas

    Las Musas fueron de vital importancia para el desarrollo artístico en la Antigua Grecia, y eran invocadas al inicio de todos los poemas. Los poetas eran sinceros en su invocación y creían recibir de ellas su inspiración. Con la llegada del cristianismo en la Edad Media, llegó la imposición del monoteísmo.  El culto, la invocación y la adoración a las musas y al resto de dioses y diosas tuvieron que ser abandonadas, bajo amenaza de pena de muerte o destierro. El Edicto de Tesalónica decretado por el emperador romano Teodosio en el año 380 d. C. proclamó el cristianismo como religión oficial del Imperio Romano, y prohibió toda actividad y culto originario (pagano). De este modo, la adoración de la musas, como de todas las deidades, fueron proscritas en Europa durante más de mil años.