Cuervo Dios del Viento
Bellin-Bellin es la deidad Wurundjeri del viento, y en la cosmología australiana, aparece frecuentemente bajo la forma de un cuervo. Los mitos lo describen como custodio de enormes sacos donde guarda los vientos del mundo. Esta imagen evocadora sugiere que el viento no es una fuerza caótica e incontrolable, sino que responde a una voluntad divina organizadora.
La relación entre Bellin-Bellin y Bunjil, el dios creador Wurundjeri, es particularmente tensa. Los relatos mencionan un incidente donde Bunjil solicitó al dios del viento un poco de brisa para ayudar en trabajos terrestres. Sin embargo, Bellin-Bellin mostró su naturaleza caprichosa al abrir completamente sus sacos de viento, liberando vendavales y torbellinos devastadores. Este acto de desobediencia o juguetería divina fue tan potente que arrastró al propio Bunjil y su séquito hacia el cielo, separándolos de la tierra.
La caprichosidad de Bellin-Bellin refleja una verdad que los pueblos australianos conocían bien: la naturaleza es impredecible. El viento puede traer lluvia necesaria o destrucción inesperada. El dios encarna esa dualidad, esa imposibilidad de confiar completamente en las fuerzas naturales.
Existe además la posibilidad de que Bellin-Bellin sea otro nombre para Waang, aunque los mitos no son del todo claros al respecto. Esto añade una capas de complejidad a su identidad, sugiriendo quizá múltiples manifestaciones de la divinidad del viento en diferentes contextos rituales o geográficos.