Un dios de las bebidas alcohólicas
También conocido como Five Rabbit, Macuil-Tochtli.
Macuiltochtli era «Cinco Conejo», el cuarto miembro del Macuiltonaleque, dios del alcohol y la embriaguez. El conejo era un símbolo especialmente conectado al pulque, la bebida fermentada de agave que era la más importante en la mesa azteca. Así como los conejos se reproducían proliferadamente, el pulque fluía abundantemente en festivales y celebraciones, llevando consigo alegría pero también potencial destrucción.
El pulque era más que una bebida: era ofrenda ritual, medicina, medicina social. En contextos ceremoniales permitía que los participantes entraran en trance, facilitando la comunicación con lo divino. Macuiltochtli presidía esos momentos, bendiciendo la intoxicación ritual mientras advertía contra la borrachera cotidiana que destruía vidas.
La asociación entre el conejo y el pulque aparecía en el llamado «camino de los conejos», una metáfora para la embriaguez y el caos. Ser «como un conejo» era ser promiscuo, irresponsable, intoxicado más allá de la razón. Pero Cinco Conejo no condenaba esto completamente: reconocía que los humanos buscaban la embriaguez, así que mejor tener un dios que regulara ese deseo que pretender que no existía.
Macuiltochtli representa la relación pragmática de los aztecas con sustancias psicoactivas. No eran abstemios beatíficos, sino bebedores conscientes de los riesgos de su bebida. El dios del conejo no prohibía el pulque sino que lo supervisa, permitiendo cinco copas pero advirtiendo que la sexta traería ruina. Era una teología del moderado disfrute, del placer vigilado, del goce dentro de límites que la sociedad podía tolerar.