Estos son los dioses de las abejas
Xmulzencab es una deidad de origen incierto, probablemente del complejo cultural maya que los aztecas posteriores adoptaron o adaptaron. El nombre sugiere una conexión con los dioses de las abejas mayas (Ah Muzencab significa « aquél que cuida a las abejas »), aunque poco se sabe con certeza sobre sus funciones específicas en la mitología azteca. Es una deidad liminal, existente en las fronteras entre culturas, una prueba de cómo las tradiciones religiosas de Mesoamérica se prestaban conceptos y figuras entre sí.
La presencia de Xmulzencab en el panteón azteca sugiere que los aztecas valoraban a las abejas y sus productos lo suficiente como para mantener una divinidad protectora, aunque fuera adoptada de otro pueblo. Las abejas eran importantes para los mesoamericanos: producían miel, un edulcorante preciado, y producían cera para velas y ceremonias. Un dios de las abejas era un dios de la dulzura literal, pero también de la organización social, puesto que las abejas son criaturas notablemente organizadas, que viven en comunidades jerarquizadas dentro de colmenas.
Lo problemático de Xmulzencab es que las fuentes históricas son notoriamente vagas y a menudo contradictorias. Se desconoce si esta deidad realmente tenía un papel importante en el culto azteca o si era más bien una figura menor, posiblemente solo mencionada en ciertos contextos regionales. Los pictogramas que podrían representarla son ambiguos, y los códices que podrían contener información sobre ella han sido perdidos o destruidos.
Xmulzencab es un ejemplo de lo mucho que aún no sabemos sobre la mitología azteca completa. Cada referencia a esta deidad en textos antiguos plantea más preguntas que respuestas. ¿Tenía un templo? ¿Recibía sacrificios? ¿Era la protectora de los apicultores? ¿Era simplemente un nombre que aparecía ocasionalmente en listas de dioses? Es posible que nunca lo sepamos con seguridad.