Espíritu de la tierra, enfermedad y curación
También conocido como Babalu Aye.
Babalú Ayé es uno de los orichas fundamentales venerados en la tradición santeros cubana, un espíritu de importancia capital asociado con la tierra, la enfermedad, la curación y la salud humana. Su nombre significa « padre de la tierra » en la lengua yoruba, reflejando su conexión primaria e íntima con el elemento terrestre, la fertilidad del suelo y los procesos biológicos que ocurren en y sobre la tierra.
En la religión yoruba africana de la cual la Santería cubana deriva, Babalú Ayé era una figura particularmente importante y temida, asociada directamente con la viruela y otras enfermedades contagiosas que azotaban a las poblaciones antiguas. Esto lo convertía en una deidad profundamente venerada, pues los pueblos antiguos comprendían la lección fundamental: un dios que gobernaba la enfermedad y el castigo podía también conceder la curación y la protección.
En Cuba, tras la síntesis religiosa profunda que ocurrió durante la época colonial y post-colonial, cuando los pueblos africanos traídos como esclavos sintetizaron sus tradiciones ancestrales con el catolicismo disponible, Babalú Ayé fue identificado y sincretizado con la tradición católica de San Lázaro. Esta asociación varía según los linajes y las ramas específicas de la Santería practicada.
En la práctica santeros contemporánea, Babalú Ayé continúa siendo invocado por los devotos que buscan protección contra la enfermedad, curación de dolencias específicas, y bendición de salud restaurativa. Es uno de los dieciséis orichas principales que forman el panteón de la Santería cubana, una reducción deliberada de las cientos de espíritus que existían en la tradición yoruba original de África occidental.