La deidad perfumada
También conocido como Huang K'un.
Huang Kun es una deidad menor pero importante en la mitología china: el patrono de los fabricantes de incienso. En una tradición que reverencia profundamente el uso de aromas sagrados, Huang Kun ocupa un lugar de honor como el iniciador de esta práctica antigua.
Se cuenta que Huang Kun fue el primer ser divino que concibió la idea de quemar aceites aromáticos y maderas perfumadas como ofrenda a los dioses. El descubrimiento fue revolucionario: los dioses chinos, que demandaban respeto y devoción, encontraron en el incienso un medio de comunicación que les agradaba profundamente. Las fragancias que se elevaban desde los altares llevaban consigo las plegarias de los mortales directamente a los cielos.
Desde entonces, la práctica de quemar incienso en templos y santuarios se convirtió en fundamental en la religiosidad china. Huang Kun es venerado por todos aquellos cuyo oficio es crear y distribuir estas fragancias sagradas, reconociendo que su trabajo no es trivial, sino esencial para mantener la comunicación entre el mundo mortal y el celestial. Las fuentes sobre esta deidad son escasas, pero su importancia en los rituales cotidianos de China es innegable.