El milagroso relleno de sándwiches de la inmortalidad
También conocido como Chih-Zhi, Ling-Zhi, Reishi.
Lingzhi es una formación sagrada de la naturaleza, no una deidad tradicional sino un objeto o sustancia de poder divino. En los tratados taoístas aparece descrita como una entidad que merecería ser buscada, pues se dice que un solo bocado garantiza la inmortalidad durante nada menos que quinientos años. No es una promesa menor: el consumo deliberado de Lingzhi es uno de los caminos más directos hacia la eternidad que existe en la mitología china.
La descripción de Lingzhi varía en los textos antiguos. Algunos la describen como una hierba mística de propiedades extraordinarias, mientras que otros insisten en que se trata de un hongo sagrado de naturaleza única. Lo que sí es consistente es su rareza extrema y su ubicación remota. Crece únicamente en tres islas alejadas de todo camino conocido, lugares que han permanecido ocultos al conocimiento mortal durante épocas. Se dice que estos parajes están protegidos, incluso peligrosos, y que los intrusos corren el riesgo de ser castigados.
Lingzhi es altamente valorada tanto por los taoístas como por los buscadores de inmortalidad. Más allá de su capacidad de otorgar vida eterna, se cree que despeja la mente, que eleva la conciencia y que produce una multitud de efectos benéficos sobre quien la consume. Su búsqueda es una de las grandes odiseas espirituales de la mitología china, comparable a la búsqueda del Santo Grial en occidente.