Dios próspero de las monedas
También conocido como Hai-Chan, Li-Hai, Liu-Har, Liu-Yuan-Ying.
Liu Hai es un dios taoísta de la riqueza y la prosperidad, cuya historia combina elementos alquímicos con magia animal de forma curiosa. En vida fue un funcionario y alquimista durante los tiempos antiguos de China, un hombre dedicado a los misterios de la transformación de lo vulgar en lo sublime. Su investigación lo llevó a un descubrimiento extraordinario: el compañerismo con una criatura de poder mágico que cambiaría su destino.
Ese compañero era un sapo de tres patas, un animal de naturaleza divina que se convirtió en su mejor amigo y mascota mágica. El sapo no era una mascota ordinaria, sino un espíritu del agua que poseía capacidades sobrenaturales. Este sapo lo acompañaba a todos lados, integrándose profundamente en la vida de Liu Hai. Juntos compartieron aventuras místicas que posteriormente fueron interpretadas como expresiones de sabiduría espiritual profunda. En particular, se cuenta que el sapo frecuentemente se escondía en pozos sagrados, requiriendo que Liu Hai lo rescatara utilizando monedas de oro brillante como señuelo. Estos actos, aunque literales en la narrativa, se entendían como metáforas del intercambio entre riqueza material y espiritual.
A través de estas historias, Liu Hai fue gradualmente elevado a la categoría de dios, convirtiéndose en patrono de la prosperidad y la abundancia. Se le representa tradicionalmente de pie sobre su sapo mágico, haciendo malabares con monedas de oro en un gesto de infinita generosidad. Pequeñas estatuillas de Liu Hai y su sapo se encuentran en hogares y establecimientos por toda China, colocadas con la creencia de que atraen riqueza y buena fortuna. Es venerado particularmente por comerciantes, pues su presencia supuestamente canaliza la prosperidad. Además de su función como deidad de la riqueza material, también es reconocido como protector de los necesitados y los pobres, mostrando que la verdadera riqueza incluye tanto abundancia como compasión.