Los Tres Oficiales del Daoísmo
También conocido como San-Yan-Dadi, Sanguan Dadi, Sankuan Ta-Ti.
Los Sanguan—los Tres Oficiales—son deidades taoístas de enorme poder celestial, aunque trabajan entre bastidores, fuera del escrutinio público. Cada uno de ellos gobierna uno de los tres grandes ámbitos de la creación: uno controla el Cielo, otro la Tierra, y el tercero el Mar. Trabajando en coordinación constante con la suprema Trinidad Taoísta conocida como Sanqing, los Sanguan mantienen el delicado equilibrio del universo entero. Su influencia es tan vasta y silenciosa que la mayoría de los mortales nunca llegan a conocer sus nombres o funciones específicas.
En representación iconográfica, los Sanguan aparecen como figuras majestuosas: lucen túnicas elaboradas y poseen largas barbas negras que, aunque parcialmente falsas en apariencia (al modo de las túnicas regias), transmiten una dignidad y sabiduría insondables. Se sientan en tronos celestiales con un porte regio y omnisciente, emanando autoridad absoluta. Cuando es necesario intervenir en los asuntos de los mortales, los Sanguan pueden otorgar felicidad, perdón y protección contra casi cualquier amenaza. Sin embargo, son figuras distantes y formales; la burocracia celeste taoísta es compleja y difícil de navegar para los mortales comunes, y sus procesos administrativos desalientan peticiones precipitadas.
Para contactar con los Sanguan se requiere conexiones influyentes o posesión de un Bi Disc—un objeto de poder ritual supremo. A menos que el peticionario posea tales recursos o influencias, se recomienda encarecidamente dirigirse a deidades de menor rango, más accesibles y menos abrumadas por sus deberes cósmicos.