Diosa de la Luz y madre de los Diez Soles
También conocida como Hsi-He, Hsi-Ho, Xi-He.
Xihe es la Diosa de la Luz y, más específicamente, la madre de los Diez Soles—esos astros que una vez iluminaban el firmamento en rotación ordenada. En la antigüedad, la semana china duraba diez días, no siete como se conoce hoy, y cada día correspondía a la aparición de un sol diferente. Juntos, los Diez Soles completaban su ciclo semanal en perfecta armonía, desapareciendo al Valle de la Luz en el este cuando llegaban la noche, donde Xihe los cuidaba con devoción maternal.
Como madre cariñosa y meticulosa, Xihe realizaba rituales diarios de mantenimiento celestial. Lavaba a cada Sol con cuidado, les cepillaba los dientes con pasta especial llamada Sunny Smiles, y los acostaba en las ramas de una morera gigante que había en el Valle de la Luz. Era un sistema de crianza celestial perfecto y equilibrado, hasta que los Diez Soles se aburrieron de la rutina disciplinada.
Un día, sin previo aviso, todos los Diez Soles abandonaron simultáneamente sus lugares asignados y ascendieron al cielo como grupo, apareciendo todo juntos en el firmamento. El resultado fue catastrófico: temperaturas incrementaron de forma incontrolable, los campos se secaron, las cosechas se quemaron, y la civilización enfrentaba extinción. Xihe fue forzada a recurrir a su marido Di Jun, quien ejecutó un plan desesperado: enviar al arquero Yi para que redujera el número de Soles mediante la fuerza. El plan funcionó, aunque de manera brutalmente efectiva.