Los dioses menores
También conocido como Haltia.
Haltija es un término finlandés que designa a toda una categoría de seres espirituales menores: criaturas pequeñas, volubles e invariablemente misteriosas. Aunque a veces se los traduce como « hadas », la comparación no es del todo exacta. Los Haltija son más parejos a elfos, gnomos y duendes: seres humanoides de aspecto extraño, generalmente invisibles a los ojos mortales, cada uno dedicado a una tarea muy específica dentro de su dominio natural.
No existe un único Haltija, sino multitud de ellos. Algunos habitan en el hogar, vigilando el fuego del hogar y cuidando del bienestar de la familia. Otros merodean por los bosques, ríos y tierras, siendo cada tipo de espíritu especialista en su propia jurisdicción. Los Kotihaltija cuidan de la casa. Los Metsänhaltija protegen los bosques y sus criaturas. Los Maanhaltija vigilan las tierras y las montañas. Los Vedenhaltija gobiernan las aguas, lagos y ríos. Existen innumerables variedades, cada una con su propio cometido y peculiaridades.
Lo esencial con los Haltija es tratarlos con respeto silencioso. Los finlandeses dejaban ofrendas de comida y bebida sin que nadie los mirara directamente, un gesto de reconocimiento que pedía su ayuda sin exigirla. El trato correcto con estos espíritus garantizaba prosperidad en el hogar y seguridad en los viajes. Ofenderlos, por el contrario, traía desgracias silenciosas: herramientas que desaparecían, animales que enfermaban, incendios que brotaban sin causa aparente.
Los Haltija representan la idea finlandesa de que la naturaleza no es simplemente un recurso a explotar, sino un mundo habitado por inteligencias ajenas que merecen consideración y cortesía.