Antiguo ancestro de los godos y sus colegas germanos
También conocido como Gautaz, Gauti, Gautr, Geat, Gothus, Guti.
Gaut es un dios ancestral germánico cuyos orígenes se pierden en la bruma del tiempo primordial. Se le considera el antepasado mítico de los godos y de muchos otros pueblos germánicos, lo que lo convierte en una figura de importancia capital para la identidad de estas naciones. Su nombre aparece bajo multitud de variaciones: Gautaz, Gautr, Geat, Gothus y Guti, cada una reflejando cómo diferentes tribus lo invocaban según su propia lengua y tradición.
Durante la antigüedad, era costumbre entre los pueblos germánicos que los gobernantes y las comunidades buscaran legitimar su linaje reclamando descendencia de dioses o héroes ancestrales. Gaut fue especialmente codiciado para este propósito: innumerables pueblos, tribus y dinastías querían clamar que de su sangre divina descendían. Cada tribu que prosperaba intentaba conectar su genealogía con la de este antepasado mitológico, utilizando su nombre para fortalecer la cohesión comunitaria y el orgullo tribal.
Lo notable de Gaut es que a pesar de ser un dios tan demandado, a pesar de la importancia que se le atribuía, muy poco se conoce realmente sobre él. No existen mitos detallados que narren sus hazañas, no hay historias épicas que inmortalicen sus actos. Es como si su poder residiera simplemente en existir, en ser el tronco común del que brotaban todas esas ramas tribales.
Hoy, Gaut permanece como un símbolo de aquella voluntad germánica de trazar líneas entre lo divino y lo humano, entre la antigüedad mítica y la realidad histórica. Su multiplicidad de nombres es ella misma su mejor caracterización: un ancestro tan venerado y tan reclamado que se multiplicó en la memoria de sus pueblos.