Dos ancianas diosas creadoras que juegan a la pelota con el sol
Huruing Wuhti son dos diosas creadoras Hopi, dos ancianas eternas que comparten una actividad tan aparentemente simple como profundamente mágica: jugar a la pelota. Día tras día, año tras año, siglo tras siglo, estas viejas diosas lanzan una pelota la una a la otra, en un juego que parece no tener fin ni propósito aparente. Sin embargo, existe una razón fundamental detrás de este pasatiempo: el objeto que lanzan es el sol.
La belleza de esta imagen reside en la elegancia de su funcionamiento. Mientras Huruing Wuhti juega a la pelota con el sol, tienen tiempo suficiente entre los lanzamientos para hacer otras cosas. Utilizan sus habilidades como creadoras divinas para moldear figuras de arcilla, para dar forma a nuevas criaturas. Luego, con un acto de amor divino, dan a estas figuras el beso de la vida, permitiéndoles despertar a la existencia. Es una manera maravillosa de comportarse para las deidades creadoras: mientras participan en el juego cósmico que mantiene el universo girando, también generan nueva vida.
La lentitud del juego es importante. No es un juego frenético ni apasionado, sino deliberado y rítmico. Esta paciencia permite que Huruing Wuhti dedique atención suficiente tanto al juego como a la creación. La vida no es un acto apresurado para ellas; es algo que ocurre naturalmente mientras continúan su verdadera pasión, su juego eterno.
Huruing Wuhti representa la idea de que la creación es inseparable del descanso, de que la verdadera generosidad divina fluye mejor cuando quien la da está en un estado de paz y juego. No son creadoras frenéticas, sino artesanas pacientes que crean mientras disfrutan de su existencia eterna.