Deidad de la nube de tormenta enfadada
También conocido como Aowhekere.
Entre los hijos de Tawhirimatea existe uno que lleva su temperamento en el rostro mismo: Ao-Whekere, cuya expresión es una ceja permanentemente fruncida, un ceño de enojo tan constante que casi define su identidad divina. Es uno de los Ao, pero mientras que sus hermanos representan matices del clima atmosférico, Ao-Whekere es la manifestación pura de la irritación celestial. Es la nube de tormenta, pero particularmente enfadada con su existencia.
La visión maorí de Ao-Whekere es interesante porque humaniza la deidad a través de su emoción facial. No es simplemente una fuerza ciega de la naturaleza, sino un ser divino con un estado emocional evidente. Esa ceja fruncida comunica algo claro al observador: cuidado, este dios está de mal humor. Y cuando un dios atmosférico está de mal humor, los mortales debajo tienden a sufrir.
La capacidad de los antiguos maoríes para atribuir características faciales específicas a sus deidades sugiere una intimidad teológica particular. No veneraban fuerzas abstractas sino personajes con caras, expresiones, personalidades. Ao-Whekere no es la tormenta en general, sino un individuo específico muy específicamente enojado.
Probablemente, cuando los antiguos maoríes veían una nube de tormenta particularmente malhumorada formarse en el cielo, pensaban en Ao-Whekere específicamente y ajustaban sus actividades en consecuencia. Una deidad con un ceño tan permanente claramente no era alguien con quien tomar riesgos.