¿Ogro horrible o Diosa Madre encantadora?
También conocida como Gunapipi.
Kunapipi es una deidad cuya identidad está fracturada entre dos narrativas completamente opuestas, lo que ha causado considerable confusión entre eruditos y devotos. La primera versión la describe como un ogro monstruoso, un ser devorador de humanos cuya sed de sangre es insaciable. La segunda la presenta como una Diosa Madre benevolente, patrona de héroes, fuente de inspiración y protección. Ambas narraciones no pueden ser simultáneamente verdaderas, sin embargo ambas perviven en la tradición.
La versión más sombría narra que Kunapipi era una criatura de tamaño descomunal que cazaba humanos como alimento. Su voracidad no tenía límites; su insaciabilidad, ninguna restricción. Los humanos vivían bajo la constante amenaza de ser capturados y devorados. Esta situación cambió cuando intervino Bunjil, el dios creador Wurundjeri. En un acto de liberación cósmica, Bunjil abrió el cuerpo de Kunapipi por la fuerza, liberando a todas las víctimas que había consumido.
La narrativa alternativa presenta un cuadro completamente distinto. En esta versión, Kunapipi es una Diosa Madre cuyo rol es patrocinar y apoyar a los héroes culturales. Ella es la fuente de inspiración, la benevolencia divina que permite que ciertos mortales excepcionales cumplan sus destinos épicos. Es protectora, cuidadora, amorosa.
La verdad, si existe una verdad única, permanece inasequible. Es posible que ambas narrativas reflejen tradiciones de distintos pueblos; es posible que una sea calumnia malintencionada y la otra historia verdadera; es posible que Kunapipi sea una entidad más compleja que contiene en sí tanto la voracidad destructiva como la maternidad benevolente. Los Godcheckers confiesan perplejidad. Si alguien posee información definitiva, que se comunique.