Un pequeño vampiro desdentado muy desagradable
También conocido como Yara Ma Tha, Yarama, Yaramayhawho.
En la mitología del pueblo Yolngu y otros aborígenes del norte de Australia, Yara-Ma-Yha-Who es una criatura que desafía toda lógica y que encarna los peligros más perturbadores del territorio australiano. Se describe como una figura diminuta, de color rojo brillante, con una cabeza desproporcionadamente grande, ojos saltones, boca sin dientes y dedos que se asemejan a ventosas de pulpo. A pesar de esta apariencia que podría parecer casi cómica, es un depredador de lo más letal.
Yara-Ma-Yha-Who acecha bajo las higueras australianas esperando víctimas desprevenidas. Su estrategia de caza es desconcertante: salta sobre el desafortunado que se descuida bajo sus ramas y, careciendo de dientes, emplea sus encías para succionar toda la sangre del cuerpo. Después, en un acto aún más terrorífico, se traga completamente el cuerpo exangüe. Pero aquí reside lo verdaderamente perturbador: poco tiempo después expele a su víctima, que vuelve a cobrar vida de manera milagrosa, aunque notablemente más pequeña que antes.
Si Yara-Ma-Yha-Who captura a la misma persona varias veces, el desdichado se reduce más con cada ciclo de succión, regurgitación y empequeñecimiento. Tras sucesivos encuentros, termina convirtiéndose en una pequeña réplica del propio Yara-Ma-Yha-Who, perpetuando así su especie de forma macabra. Esta criatura mitológica representa los peligros invisibles que merodean en el árido continente australiano, reflejando cómo los pueblos aborígenes entendían que la naturaleza oculta sus peores amenazas bajo apariencias engañosas.