Dios de los sacrificios del inframundo
También conocido como Chalmecateuctli.
Chalmecatecuhtli, cuyo nombre puede traducirse como «señor de los Chalme», es una deidad oscura que gobierna uno de los nueve niveles del Mictlán, el inframundo azteca. Aunque sus características específicas son menos documentadas que las de Mictlantecuhtli, el señor supremo del inframundo, Chalmecatecuhtli juega un papel importante en la administración de los reinos subterráneos.
El Mictlán azteca no era un simple abismo, sino un sistema complejo de nueve niveles sucesivos a través de los cuales viajaban las almas de los difuntos. Cada nivel presentaba sus propios peligros, desafíos y guardianes divinos. Cada una de estas deidades menores, incluyendo Chalmecatecuhtli, era responsable de diferentes aspectos del viaje de las almas. Algunos guardaban puertas, otros supervisaban pruebas, otros simplemente presidían sobre los espacios en los que las almas se encontraban.
Chalmecatecuhtli probablemente es una manifestación o aspecto particular de Mictlantecuhtli, el señor mayor del inframundo. En la mitología azteca, no era inusual que los dioses tuvieran múltiples nombres y formas. Cada denominación podría reflejar un aspecto particular de su dominio o su función en circunstancias específicas. Así, mientras Mictlantecuhtli era el señor supremo, Chalmecatecuhtli podría ser la forma más específica de este poder cuando se aplicaba a ciertos contextos rituales o cósmicos.
Según algunos registros, Chalmecatecuhtli aparece en el calendario azteca como «Señor del Día Once». Esto sugiere una conexión con ciclos temporales, quizá indicando que su dominio se extendía no solo sobre un nivel específico del inframundo, sino también sobre ciertos períodos del tiempo cíclico. Frecuentemente aparece acompañado por una guacamaya roja, un pájaro que en la simbología azteca se asociaba frecuentemente con los aspectos más oscuros y guerreros de lo divino.