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Dioses y Diosas

Oxomoco

Diosa astrológica azteca

Diosa de la astrología y los calendarios

Oxomoco es la diosa azteca de la astrología y los calendarios, compañera de Cipactonal en la tarea de medir el tiempo y descifrar los presagios escritos en las estrellas. Su nombre está vinculado a los cálculos del tzolkin, ese calendario ritual de 260 días que era para los aztecas lo que el horóscopo es para nosotros: una verdad incuestionable sobre qué traía el destino.

Esta diosa representa el aspecto femenino de la adivinación. Mientras que Cipactonal se asocia más con el conocimiento astronómico bruto, Oxomoco es quien interpreta, quien ve patrones, quien comprende qué significa la alineación de las constelaciones para la vida de los mortales. En cierto modo, es una diosa intelectual, lo que en la Mesoamérica antigua no era poco: a los sabios se los veneraba casi como a los guerreros.

Oxomoco y Cipactonal son presentados frecuentemente como una pareja primordial de ancianos, lo que sugiere que los aztecas consideraban la sabiduría astrológica como algo que solo se adquiría con la edad y la experiencia. No hay historias dramáticas sobre ella, no hay sacrificios en su honor ni fiestas tumultuosas. Oxomoco es la diosa de los que miran hacia el cielo con propósito, de los que trabajan en la soledad de la noche para resolver los acertijos celestes.

Su presencia en el panteón subraya algo importante: los aztecas no eran un pueblo de puros guerreros y agricultores. Tenían espacio para la astronomía, para la astrología, para esos individuos peculiares que creían que las estrellas podían hablar a quien supiera escucharlas. Oxomoco era su patrona, la que les permitía seguir mirando hacia arriba sin perder completamente los pies en la tierra.

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