Versión subtitulada en japonés del Buda Vairocana
También conocido como Dainichi-Nyorai.
Dainichi, cuyo nombre significa literalmente « Buda Supremo » o « Gran Buda », ocupa un lugar especial en el budismo esotérico Shingon de Japón. Es el Buda supremo de toda la cosmología Shingon, la fuente primordial de toda iluminación y sabiduría dentro de esta rama particular del budismo. Mientras que otras escuelas budistas ven a Gautama Buda como la figura más importante, el Shingon lo ubica en una jerarquía cósmica donde Dainichi está por encima, irradiando la verdad fundamental de la que emanan todos los demás Budas.
La iconografía de Dainichi refleja su posición única de incomprensibilidad absoluta. Se lo representa típicamente en una posición de meditación profunda, frecuentemente haciendo un gesto manual específico llamado mudra que comunica sin palabras conceptos que el lenguaje ordinario no puede expresar. Lo más distintivo es que sostiene su dedo índice izquierdo en una posición particular, un símbolo de la unidad primordial del universo. Algunas representaciones lo muestran llevando una corona, a veces incluso una coronada de manera extraña con cabeza de perro, un elemento que parece anacrónico pero que forma parte de una larga tradición iconográfica cuyo significado exacto permanece envuelto en misterio esotérico.
La práctica Shingon centra una gran parte de su meditación en visualizar a Dainichi y comprender sus enseñanzas silenciosas. Los monjes Shingon pasan años estudiando representaciones de Dainichi, contemplando su postura, sus mudras, sus gestos, tratando de descodificar un conocimiento que es fundamentalmente incomprensible para la mente ordinaria. No es que Dainichi esté reteniendo información secretamente, sino que la verdad que él encarna es tan vasta que la mente humana ordinaria simplemente no tiene la capacidad de comprenderla completamente.
Lo que emerge de esta práctica es una experiencia mística: que la realidad última, aquello que llamamos Dainichi, está simultáneamente profundamente alejado de nosotros y completamente presente en cada momento. La meditación Shingon en Dainichi es un acto de rendirse a esta paradoja, de aceptar que el conocimiento verdadero no viene de la lógica sino de la experiencia directa de lo inefable.