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Dioses y Diosas

Gao Yao

Dios chino de la justicia

Un Dios de justicia y juicio

También conocido como Kao-Yao.

En los tiempos dorados de la China antigua, cuando los dioses y los hombres aún se codeaban, el emperador Yao necesitaba un ministro capaz de dirimir las disputas con justicia incorruptible. Gao Yao fue elegido para esta tarea imposible: un hombre que debería saber quién mentía y quién decía verdad sin confundir a unos con otros.

Gao Yao poseía un método de investigación que le habría hecho famoso en cualquier tribunal moderno. No se basaba en pruebas materiales ni en los testimonios enredados de los sospechosos: llevaba consigo a un Qilin, la criatura más sagrada de la mitología china, con su único cuerno resplandeciente y su capacidad sobrenatural de olfatear la culpa. Cuando un acusado entraba en la sala de audiencias, el Qilin actuaba como juez silencioso: caminaba recto hacia el culpable y lo golpeaba con su cuerno, señalándolo sin lugar a dudas.

Este método, aunque poco ortodoxo, resultaba infalible. Ningún culpable escapaba de ese cuerno de verdad, ningún inocente era tocado. Gao Yao se convirtió en la encarnación de la justicia perfecta, la clase de justicia que anhela todo ser humano pero que casi nunca alcanza. Su fama crecía con cada caso resuelto, hasta que los propios cielos lo reconocieron como una deidad.

Hoy es venerado como el dios chino de la justicia, el patrono de los que buscan verdad en un mundo lleno de mentiras. Aunque el Qilin no anda siempre entre nosotros, su espíritu persiste en todo aquel que se atreve a juzgar con equidad.

Otra ficha al azar