Gobernante de la red de hierro
También conocido como King Pingdeng, Lu Pingdeng, P'ing-Teng-Wang, Pingdeng Wang.
En la jerarquía del infierno chino Diyu, Pingdeng Wang ocupa un puesto de poder considerable: es el gobernante de la Novena Corte. Su tribunal, conocido como el Infierno de la Red de Hierro, tiene la función de juzgar a los condenados que llegan con sus casos ya documentados por los magistrados anteriores. Los acusados son atrapados literalmente en una malla de alambre, donde Pingdeng Wang examina minuciosamente todas las pruebas presentadas contra ellos.
Este proceso es exhaustivo y, para los culpables, aterrador. Pingdeng Wang reúne cada detalle de la vida del acusado, cada crimen, cada transgresión. Su veredicto determina el destino final del alma: si ha incurrido en uno de los Diez Pecados Imperdonables, no hay esperanza de clemencia ni posibilidad de renacimiento. El condenado permanecerá atrapado en Diyu por toda la eternidad, confinado a las cámaras de castigo más terribles. Si su culpa es menor, es enviado a la Décima Corte, donde Zhuanlun Wang determinará su forma de renacimiento según su karma acumulado.
A pesar de la dureza de su función, Pingdeng Wang es reputado como un juez justo e imparcial. No deja que la ira ni el favoritismo nublen su criterio, y su veredicto se considera definitivo e inapelable en toda la cosmología celestial. El hecho de que haya sufrido castigos atroces antes de cada juicio—los acusados pasan por las ocho cortes inferiores antes de llegar a la suya—no le ha amargado el carácter. Su imparcialidad, más que cualquier otra virtud, es lo que lo hace temido y respetado en igual medida.